De autor

Retrato hecho a solicitud del autor sin que medie trato mercantil

Ivan, New Yorker to Madrid

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Retrato de Ivan, neoyorkino madrileño. Juan Aunión
Retrato de Ivan, neoyorkino madrileño. Juan Aunión Retratos

Iván es tímido, franco, tolerante y paciente. Fué mi profesor de inglés aquellas aciagas tardes de oficina de la Calle Velázquez, hace un lustro o más.

Pacientemente me enseñó a pronunciar como lo haría un nativo, no un nativo de Nueva Guinea, ni de Badajoz, un nativo de Harlem, Soho o Notting Hill.

Cuando llegaba con su andar silencioso sobre la moqueta marrón era como una luz que se encendiese para iluminar un espacio de buen rollo. Un espacio privado, protegido del aparentar y del eterno estrés. Allí reía, descansaba, cantaba, traducía canciones y a veces, hasta aprendía a pronunciar correctamente la lengua de la pérfida Albión.

Gracias Iván

El afilador

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El Afilador del Casco Antigüo de Badajoz

Antes de abandonar mi casa del Casco Antigüo de Badajoz, pude fotografiar a este trabajador con un oficio en peligro de extinción.

Me costó convencerle para que me dejara hacer una foto, ya que desgraciadamente, la gente que le fotografía no suele ser muy respetuosa. Los que admiramos estos oficios sufrimos de la misma injusticia que él. Pagamos justos por pecadores, y uno de los peores pecados que una comunidad de personas puede cometer es la ignorancia.

Finalmente, pude hacerle un par de fotos y me dejó los cuchillos como nunca los había tenido. Aún recuerdo con nostalgia cuando mi hija Vera me preguntaba ansiosamente “Papá, Papá ¿puedo salir a ver al hombre de la flauta?”

Los jugadores del Harlem, NY

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Jugadores de baloncesto del Harlem, NY, USA

Basket mates

Un poco de historia sobre el retrato de los jugadores

En un barrio aún duro de la Gran Manzana como es actualmente Harlem, encontré a estos fornidos y campechanos jugadores de baloncesto. Me invitaron a disfrutar con su juego, me permitieron hacerles un retrato y lo que no es menos importante, se dejaron ganar por mí, en un único mano a mano…hospitalidad neoyorkina.

Más información en http://aunionfoto.com

Lactancia sin límites

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Todos los años que puedo, me paso por el barrio de San Roque para ver desfilar las comparsas del día de la Sardina. Lo que más me gusta es fotografiar a los integrantes de las comparsas que descansan por las aceras, comen y se relajan una vez que el desfile acaba.

Más que fotografiar los carnavales de Badajoz, me gusta fotografiar a la gente que los hace grandes. Personas anónimas que cosen, ensayan, desfilan y se esfuerzan con una ilusión desbordante y pegadiza.

Ese año, divisé a lo lejos, entre el marasmo de trajes y sombreros, a una chica sentada. Al principio, no sabía que escondía entre los pompones, cartones, espuma y como quiera que se llamen todos los complementos de su disfraz. Bueno, no estaba seguro, pero acercándome, vi que era un pié, una cabeza…un niño mamando.

En un primer momento, no quise molestarla. En mi casa tenemos muy asumido el respeto a la lactancia materna y el derecho que tiene cualquier madre de alimentar a sus hijos en cualquier lugar sin que sea molestada por puritanos o pervertidos. Así que, pasé de largo.

Pero a los dos o tres pasos, no podía quitarme de la cabeza una idea. Si no le hago una foto, habré perdido una gran oportunidad. Mostrar al mundo el elemento más humano de los Carnavales de Badajoz, la libertad de una madre, el compromiso de una mujer.

Volví sobre mis pasos, y se lo pedí. Ella, tímida, me dijo “verás, es que es un niño muy especial“…se estaba justificando, casi pidiendo disculpas, ¿por ser el niño mayor? ¿por estar dando el pecho en la calle? Nunca lo tuve claro, pero sí conseguí que elevara su barbilla, que mirase a cámara directamente, que se mostrara orgullosa, grande.

Sea este retrato pues un homenaje a la madres, a las mujeres valientes,  y los verdaderos impulsores del Carnaval de Badajoz. Los grandes héroes de nuestro carnaval  no llevan corbata ni coche oficial ni cobran dietas. Los que cada año inundan de color y movimiento nuestras calles viven como cualquier hijo de vecino, pero dedican su tiempo libre a mantener el nombre de uno de los mejores carnavales de España.

A los que se le hinchan las plumas hablando del Carnaval de Badajoz, habría que recordarles de qué material está hecha esta fiesta de interés turístico nacional. Está hecha del entusiasmo, la entrega y el compromiso de personas como ella.

Más información en http://aunionfoto.com

El Pinchi

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El Pinchi. esquilador

El Pinchi en acción. Esquilador de ovejas en plena faena. Se encontraba es esos momentos participando en una exhibición para escolares en La Alcazaba de Badajoz, Retrato realizado por Juan Aunión. Más información en http://aunionfoto.com

El cargador del Gran Bazar de Estambul

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El cargador de Estambul

Un joven cargador encorvado por el enorme fardo que lleva a su espalda sortea con dificultad a los visitantes del Gran Bazar de Estambul. En las estrechas calles del enorme bazar no hay espacio para vehículos de cuatro ruedas y en muchos callejones ni para dos. El duro oficio de estos hombres es el llevar por unas pocas libras, mercancías a través de una intrincada red de callejones hasta la más escondida tienda.

Mas información en http://aunionfoto.com